De los variados trastornos metabólicos que existen, la obesidad es uno de los más comunes. Se trata de un inconveniente que se presenta en todo tipo de personas. Esta enfermedad se caracteriza por presentar un exceso de tejido adiposo o un aumento de peso excesivo. Que lleva a padecer todo tipo de patologías físicas y psicológicas, así como a recurrir a ciertos procedimientos estéticos como la lipoescultura o la abdominoplastia.
A continuación encontrarás toda la información sobre qué es este trastorno, cuántos tipos de obesidad hay y por qué se genera.
¿Qué es la obesidad?
La obesidad es una enfermedad compleja, que se caracteriza por manifestar grasa corporal en exceso. Por lo general, esta patología es considerada como solo un problema de imagen. No obstante, la realidad es que en el ámbito médico, lleva a desarrollar todo tipo de dificultades de salud, difíciles de superar. Algunos de los inconvenientes que puede provocar la obesidad son: hipertensión, enfermedades del corazón, diabetes, incluso cáncer.
Perder peso para muchas personas puede ser una tarea realmente compleja. Esto se debe a una extensa cantidad de razones que llevan a desarrollar la enfermedad. La misma guarda relación con la herencia, la mala alimentación y desajustes del organismo.
Por fortuna, las personas que padecen obesidad, pueden prevenir muchas de sus complicaciones con solo bajar una modesta cantidad de peso. Por ello, cuando se presenta este problema, es de vital importancia tomar las medidas necesarias para su control o erradicación.
¿Cuándo el exceso de peso es considerado obesidad?
La obesidad puede ser diagnosticada al medir el IMC, índice de masa corporal, de la persona. Lo cual se consigue con la multiplicación del peso en libras x 703, dividiendo a continuación la altura en pulgadas y volviendo a dividir este número. Puede realizarse también dividiendo el peso en kilogramos x la altura en metros al cuadrado.
Al obtener el resultado, se estima que una persona que ha recibido menos de 18,5 de IMC, se encuentra por debajo de un peso adecuado. En los casos donde el peso se mantiene entre 18,5 y 24,9, se considera un peso normal. Mientras que al superar el número 30, nos encontramos ante un caso de obesidad.
El IMC, a diferencia de la creencia popular, no indica la cantidad de grasa corporal que se posee. El índice de masa corporal no debe tomarse como una directa medición del tejido adiposo. Existen casos donde los individuos cuentan con un desarrollo excesivo de la musculatura. Por lo que su IMC indica obesidad, sin tener demasiada grasa en su cuerpo.
Por esta razón, los profesionales de la medicina se encargan de incluir en sus diagnósticos, la medición de la circunferencia de la cintura, para determinar un tratamiento adecuado.
Causas de la obesidad
La obesidad puede ser provocada por:
- Herencia familiar.
- Desajustes metabólicos.
- Alteraciones hormonales.
- Conducta poco saludable.
La razón principal que lleva a la aparición de la obesidad, es el consumo excesivo de calorías, las cuales no llegan a quemarse a lo largo del día. Nuestro cuerpo, al no conseguir desecharlas, comenzará a almacenarlas, creando depósitos de grasa.
Al llevar una dieta donde abundan las calorías, principalmente obtenidas de la comida chatarra y bebidas gaseosas, es común desarrollar obesidad. Cuando se padece esta enfermedad, la necesidad de consumir calorías es mucho mayor, antes de sentirse satisfecho. También, el hambre aparece pocos minutos después de la comida, provocado por ansiedad.
Otra causa de esta enfermedad, es el estado mundial actual, donde la mayoría de personas ha comenzado a trabajar desde casa. Por esta razón, la quema de calorías es menor. Además, los avances tecnológicos han proporcionado tantas comodidades, que hoy en día es posible controlarlo todo desde el móvil. Por lo que moverse dentro de casa, salir a hacer compras, hacer operaciones en bancos o pagos de servicios, se ha vuelto completamente innecesario.
Tipos de obesidad
Los tipos de obesidad se dividen:
Según la distribución de la grasa
Obesidad androide
Es una forma de obesidad muy común en los hombres y aparece principalmente en la zona abdominal. Hablamos de una barriga prominente que se está formando y es difícil de quitar. Esta es también una forma de obesidad que conduce a un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, trastornos metabólicos y diabetes.
Obesidad ginoide
Afectan más a las mujeres que a los hombres. Esta es una clase de obesidad que se caracteriza por una forma tipo pera. Esto se debe a que la grasa se concentra principalmente en las caderas, los glúteos y los muslos. Se ha relacionado con enfermedades óseas, así como con hipotiroidismo y apnea del sueño.
Obesidad homogénea
Este tipo de obesidad es la más común. Cuando se presenta, todas las áreas del cuerpo muestran un aumento de tamaño. Pero no resulta tan perturbador como los dos anteriores. Cuando pierdes peso, tu cuerpo se comporta como cuando subiste; retirando la grasa de todas las áreas afectadas.
Según sus causas
Obesidad genética
Los profesionales en el campo han concluido que la genética es el factor más determinante para esta patología. El aumento de peso tiene sus raíces fácilmente en una predisposición genética. Es muy difícil controlar esa obesidad, porque incluso con los mejores hábitos, el cuerpo aún tiende a aumentar de peso.
Obesidad dietética
Es causada por una nutrición inadecuada. Nace de consumir muchos alimentos procesados, altos en calorías y grasas. La única forma de combatir este problema es comenzar a comer alimentos saludables.
Obesidad por desajustes del sistema de control de peso corporal
También es un tipo común de obesidad. En particular, cuando al comer no se consigue estar lleno, es necesario aumentar la ingesta. Esto provoca cambios en el cuerpo que conducen al aumento de peso.
Obesidad por defecto termogénico
Un tipo raro de obesidad, que resulta de la incapacidad del cuerpo para quemar calorías de manera eficiente.
Obesidad de tipo nervioso
Es una forma de aumento de peso causado por exceso de estrés, ansiedad o depresión. Hablamos de un defecto en el sistema nervioso central, que altera significativamente la capacidad de sentirse satisfecho al consumir alimentos.
Obesidad por enfermedades endocrinas
Este tipo de obesidad es causado por enfermedades como el hipotiroidismo, el hiperinsulinismo o el hipercorticismo.
Obesidad por medicamentos
Ciertos fármacos como los corticoides y antidepresivos, causan una acumulación de grasa en el organismo.
Obesidad cromosómica
Es una característica que presentan personas con defectos cromosómicos, como quienes padecen Síndrome de Down o Síndrome de Turner.
Tips y recomendaciones puntuales para prevenir esta enfermedad
Debido a los múltiples factores que aumentan las probabilidades de sufrir de sobrepeso. Y de los diversos tipos de obesidad que existen y que hemos descrito en líneas anteriores. No siempre es fácil combatir esta enfermedad. Pero, lo que sí es cierto es que podemos tomar medidas contundentes para minimizar el riesgo de padecerla.
No solo por un tema de estética, ni por encajar en los estándares de belleza de la sociedad actual. Sino por un tema de salud y de bienestar físico, mental y emocional.
Así que, si quieres llevar un estilo de vida más saludable y reducir el exceso de grasa corporal en tu organismo. Toma nota y pon en práctica todos los tips y recomendaciones que te presentaremos a continuación:
Evita el consumo de refrescos y de bebidas carbonatadas
El consumo excesivo de azúcar está estrechamente relacionado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes u obesidad. Además, aumenta las probabilidades de sufrir de presión arterial alta y colesterol malo. Por ende, para evitar este y muchos otros tipos de inconvenientes, lo mejor que puedes hacer es descartar el consumo de gaseosas y de bebidas carbonatadas.
Se estima que tan solo un vaso de refresco de 200 mililitros contiene alrededor de 5 cucharadas de azúcar. El consumo prolongado y excesivo de este tipo productos puede ser letal. Por ello, te sugerimos reemplazarlos por agua o por jugos naturales bajos en azúcar.
Realiza ejercicio de forma regular
La actividad física es esencial para tener un cuerpo sano, además ayuda a preservar los músculos y las articulaciones en buen estado. Hacer ejercicio de forma regular te permitirá eliminar significativamente los depósitos de grasa que sobran en diversas áreas del organismo.
Así que, sin importar a que te dediques o la edad que tengas. Procura realizar al menos media hora de cardio al día para mantenerte en buenas condiciones físicas.
Salir a caminar varias cuadras, montar bicicleta, hacer natación, practicar tenis, hacer bailoterapia, yoga o spinning. Son tan solo algunas de las opciones por las que te sugerimos apostar para prevenir los diversos tipos de obesidad y problemas cardiovasculares asociados.
Y, por supuesto, todas estas recomendaciones debes complementarlas con una alimentación saludable y con buenos hábitos de descanso.
En tal sentido, no olvides
- Beber de 2 a 3 litros de agua al día.
- Aumenta la ingesta de frutas y verduras
- Descarta el consumo de alcohol y de cigarrillos
- Procura dormir al menos 8 horas al día.
- Y de ser necesario, para contar con un abordaje profesional. Que se ajuste a tus necesidades cotidianas y a las particularidades de tu metabolismo. Solicita la asesoría de un nutricionista que te ayude a elaborar plan alimenticio 100% personalizado.
Muchos tipos de obesidad se pueden prevenir, todo depende ti.





























La obesidad puede ser peligrosa?
Hola Maria Teresa
Un exceso de peso es algo que muchos ven como un problema estético exclusivamente. Sin embargo, la calidad de vida puede verse negativamente afectada por esta situación. Una persona que presenta kilos de más, puede sentirse más cansada y su autoestima será menor. Cuando nos referimos a obesidad, nos encontramos ante una condición peligrosa, puesto que muchas enfermedades se derivan de ella. Tal es el caso del alto colesterol, diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares e hipertensión arterial. Además puede generar ansiedad, depresión, acné y dificultad para realizar actividades físicas mínimas.
Saludos