La mala circulación de la sangre, llevar un estilo de vida sedentario, beber poca agua y factores de riesgo como el embarazo. Así como la genética, la obesidad y pasar mucho tiempo de pie. Aumentan las probabilidades experimentar cierto tipo de pesadez e hinchazón en las piernas. De la mano con la aparición de pequeñas várices y arañas vasculares que irrumpen en la vida muchas mujeres. Por ello, si buscas un tratamiento estético efectivo para este tipo inconvenientes. No puedes dejar de conocer los beneficios de la escleroterapia.
Aunque a simple vista parezca un mero problema estético. Sufrir de varices puede generar diversas complicaciones de salud a corto y mediano plazo. Estas afecciones van desde calambres y dolor en las extremidades inferiores. Hasta cambios en el color de la piel, úlceras y sangrado repentino ante el colapso de una de las venas afectadas. Sigue leyendo este artículo y descubre cómo tratar las venas superficiales para evitar este tipo de complicaciones.
¿Qué es la escleroterapia?
Destacando por ser uno de los tratamientos más innovadores y efectivos para destruir vasos sanguíneos anormales. La escleroterapia figura como uno de los procedimientos estéticos más recomendados para reducir la visibilidad y el tamaño de venas retorcidas y arañas vasculares. De hecho, constituye una de las soluciones más demandadas por hombres y mujeres que desean mejorar el aspecto de sus venas. Especialmente, por tratarse de una técnica mínimamente invasiva.
La ejecución de este método consiste específicamente en inyectar un líquido esclerosante sobre la variz dilatada. Con el principal objetivo de restablecer la circulación sanguínea y hacer que la vena inyectada se encoja o cicatrice. Lo cual permitirá que la sangre busque otras venas sanas para continuar con su curso, mientras la variz afectada desaparece de forma progresiva.
Así que si estás en busca de un tratamiento seguro y eficaz para devolverle la salud y estética a tus piernas. Con un grado de efectividad de hasta un 80% en el aclarado de pequeñas venas rojas o azules. La escleroterapia es el método correctivo más indicado para ti.
Aunque si el paciente presenta venas afectadas de mayor tamaño. Es muy probable que el médico tratante recurra a la práctica de una microblefectomía o a la aplicación de una ablación endovenosa con láser para atender el problema circulatorio.
La realización de una escleroterapia está únicamente contraindicada en casos de mujeres embarazadas o en periodos de lactancia. Por lo que la paciente que curse por esta etapa deberá esperar como mínimo tres tras da a luz. En caso de que desee optar por los beneficios de dicha infiltración.
¿En qué casos se recomienda?
Debido a su alto grado de eficacia para eliminar pequeñas várices y mejorar la apariencia de venas visiblemente inflamadas. La escleroterapia es un procedimiento especialmente indicado para todas aquellas personas que noten la aparición de pequeñas arañas vasculares. O venas agrandadas que vengan acompañadas con picazón, dolor y cambios de coloración en la piel.
De hecho, la pesadez, el ardor y la percepción de calambres musculares son los principales síntomas que advierten una alteración en este sentido. Así que incluso si eres joven y notas algunas de estas anomalías. Lo más recomendable es que te pongas en contacto con un especialista lo antes posible. Puesto a que recibir un tratamiento oportuno en esta área te permitirá prevenir de manera contundente futuras complicaciones.
En tal sentido e independientemente de si eres hombre o mujer. Si tienes entre 20 y 50 años y por algún motivo llegas a experimentar:
- Dolor recurrente
- Hinchazón
- Ardor
- Sensación de quemazón
- Y calambres nocturnos en las piernas.
No dudes en sopesar la posibilidad de someterte a una escleroterapia. Siempre y cuando no estés embarazada o sufras de problemas de coagulación.
¿Cómo es la preparación para este procedimiento?
Aparte de las consideraciones que hemos referido hasta ahora y de las indicaciones específicas para las mujeres en período de lactancia. Prepararse para una escleroterapia pasa por tomar ciertas medidas previas. Sobre todo, para descartar la presencia de cualquier tipo de enfermedad relacionada con el desarrollo de alteraciones en los vasos sanguíneos.
Así que, más allá del diagnóstico de la afección circulatoria y del grado de complicación que presenten las várices. Lo primero que hará el médico tratante será realizar un examen físico exhaustivo. En aras de saber en qué estado se encuentra el estado de salud del paciente y de evaluar la coloración de sus venas.
Aunado a ello y como parte de la información indispensable que debe manejar el especialista para determinar quién es candidato a un tratamiento de este tipo. O para minimizar complicaciones inesperadas. Es preciso que como paciente participes y dejes claro si cuentas con:
- Antecedentes familiares. Que podrían dar cuenta de una predisposición a sufrir de várices a temprana edad.
- Antecedentes de enfermedades o afecciones cardíacas recientes.
- Precedentes relacionados con problemas de coagulación.
- Riesgo de alergias.
- Tratamientos estéticos previos.
- O si tomas algún tipo de medicamento o suplemento. Tales como aspirina, ibuprofeno o anticoagulantes que puedan aumentar el riesgo de sangrado durante la sesión.
De resto y en aras de conocer con mayor claridad el estado de las venas. Algunos especialistas optan por realizar un eco Doppler para obtener un diagnostico más completo y preciso sobre la afección. Así como para obtener una mejor compresión acerca de los síntomas que presenta el afectado.
Mientras que, en lo que respecta a la antesala física del tratamiento. Lo único que se debe evitar es afeitar las piernas o aplicar cremas sobre la superficie cutánea. Además de apostar por el uso de ropa suelta y cómoda.
¿Qué ocurre después del tratamiento y cómo optimizar la recuperación?
Luego de recibir diversas inyecciones en las venas retorcidas y de provocar el proceso de fibrosis mediante la administración de la solución de escleroterapia. Es normal que el paciente experimente una ligera inflamación en la zona tratada. Aunque todo dependerá del número punciones que reciba en las piernas. Sin embargo, en la mayoría de los casos es posible aliviar y sobrellevar este efecto colateral con la toma de ciertos analgésicos.
El caso es que, poco después del procedimiento deberás levantarte y caminar un poco para evitar la formación de coágulos. Además y como parte de los recursos implementados para acelerar el proceso de recuperación y reestablecer la circulación sanguínea en el área. Se recomienda el uso de medias de compresión por dos o tres semanas. Con el fin aumentar la presión sobre las venas inyectadas.
Aunado a ello, es indispensable que evites aplicar cualquier tipo de crema o loción hasta que los puntos realizados cicatricen. Así como mantenerte alejado de los rayos UV o usar protector solar de amplia cobertura para prevenir la aparición de manchas oscuras en la piel. Mientras que, en lo que respecta a la actividad física. Lo más recomendable será retomar la rutina de entrenamiento dos o tres semanas después de la terapia.
Por tanto, lo ideal es cuentes con un familiar o amigo que te acompañe durante el proceso y que te lleve hasta casa.
¿A partir de cuándo se pueden ver resultados?
El efecto de la escleroterapia sobre las venas inyectadas, por lo general, es permanente. Y sus resultados se pueden evidenciar a partir de las 3 o 6 semanas después del procedimiento. Con una significativa mejoría en la visibilidad y prominencia de pequeñas várices o arañas vasculares. Aunque en el caso de venas más grandes, la incidencia de la solución esclerosante puede tardar entre 3 a 4 meses en hacer efecto.
Lo mismo ocurre con el número de sesiones. Debido a que en función de las características y necesidades cada persona. Se requerirá la aplicación de entre 1 a 5 sesiones escleroterapia para conseguir que la vena tratada se seque y desaparezca por completo de la superficie cutánea.
No obstante, en el caso de pacientes con predisposición hereditaria a las varices podrían suscitarse nuevas manifestaciones. Más no reincidencias en los puntos inyectados.
Así que si notas cualquier irregularidad o anomalía después del procedimiento. No dudes en solicitar atención médica de forma oportuna. Especialmente, durante el proceso de seguimiento y recuperación de la zona afectada. En Mooemclinic hallarás está y muchas otras ventajas en lo que respecta a asesoría personalizada.
Riesgos y efectos secundarios asociados
Como todo tratamiento estético mínimamente invasivo. La escleroterapia no está exenta de riesgos y efectos secundarios adversos. Sin embargo, si ponemos sobre una balanza los pros y contras del procedimiento, con seguridad saltarán a la vista sus invaluables beneficios. Sobre todo, si te pones en manos de médicos altamente capacitados y de dilatada trayectoria.
A continuación, te presentamos algunos de los efectos secundarios y de las escasas complicaciones que podrían suscitarse en este tipo de sesiones:
- Morados a consecuencia de las inyecciones.
- Enrojecimiento en relieve.
- Llagas.
- Oscurecimiento parcial de la piel.
- Coágulos de sangre.
- Vasos sanguíneos enrojecidos.
- Y uno que otro ligero proceso de inflamación en las áreas pinchadas.
No obstante, la mayoría de estas reacciones son complemente normales y con frecuencia desaparecen en los días o semanas sucesivas. Además, en casos de hinchazón, dolor o molestias, el médico prescribirá algunos analgésicos que serán de gran ayuda.
Toma en cuenta todas las precauciones descritas y consulta al especialista si notas algún tipo de alergia o sangrado irregular.


























