El rostro es uno de los rasgos más preciados de cualquier persona. Todos deseamos tener una apariencia facial fresca, suave, tersa, uniforme y libre de imperfecciones. Sin embargo, como parte de los efectos de la sobreexposición solar, de los cambios hormonales y del envejecimiento. La superficie cutánea puede llegar a sufrir diversas alteraciones. Así que, si quieres deshacerte de la flacidez, de manchas por acné o de arrugas superficiales, lo mejor que puedes hacer es optar por un peeling químico.
La exfoliación es un proceso indispensable para estimular la regeneración y la renovación celular de la piel. Son muchas las partículas de suciedad, de grasa y de polvo que trastocan la visibilidad de los poros con el paso de los años. Pero afortunadamente y gracias a los avances en materia de dermatología. Existen tratamientos estéticos altamente efectivos que te ayudarán a mejorar significativamente este y muchos otros aspectos.
Quédate con nosotros y descubre todos los beneficios que puede ofrecerte este tratamiento.
¿Qué es un peeling químico?
Un peeling químico o una exfoliación química. Es un tratamiento dermatológico especialmente diseñado para rejuvenecer la piel del rostro sin necesidad de pasar por un quirófano. Debido a que se basa en la aplicación de una serie de sustancias corrosivas que ayudan a limpiar y a regenerar profundamente las distintas capas de la superficie cutánea.
Además, y gracias a las bondades de los ácidos que se emplean para llevar a cabo este procedimiento. Se trata de una de las soluciones estéticas más recomendadas para contrarrestar los efectos y las agresiones de agentes externos. Estimulando la producción de colágeno y elastina y dejando la piel suave y luminosa por mucho más tiempo.
Por ende, constituye un aliado ideal que te permitirá recuperar la uniformidad de la piel después de las vacaciones de verano. Aunque también resulta ampliamente favorable para embarazadas y mujeres de edad avanzada que han visto trastocada su imagen por la aparición de manchas y arrugas. Y es que los componentes de estas sustancias, además de ayudar a eliminar impurezas. Minimizan la visibilidad y la profundidad de las marcas de acné y de las líneas de expresión.
Así que, aparte de gozar de sus innumerables beneficios faciales. Se trata de un recurso sumamente útil para mejorar el tono y la textura de la piel en zonas como el cuello, el escote y muchas otras partes del cuerpo.
¿Cómo se lleva a cabo su aplicación?
Debido a su carácter mínimamente invasivo y a su naturaleza ambulatoria. El protocolo básico que se lleva a cabo a la hora de realizar un peeling químico. Es sumamente sencillo y se resume básicamente en cuatro fases. Pasando por la preparación de la piel hasta la aplicación de protector solar para preservar el bienestar de la zona tratada.
Por ende y en aras de minimizar cualquier tipo de riesgo. Resulta de vital importancia ponerse en manos de verdaderos expertos en la materia que respeten a cabalidad las siguientes etapas del tratamiento:
Veamos pues, en qué consisten cada una de ellas:
- Preparación de la piel. Si hay un paso indispensable para someterse a este procedimiento, es limpiar y desmaquillar el rostro. Debido a que esto permitirá que el cutis se encuentre libre de grasa y listo para la aplicación del peeling químico.
- Protección de las zonas sensibles. Una vez que la piel está libre de cualquier tipo de sebo. Se procederá a proteger las áreas más sensibles del rostro. Tales como los ojos las aletas nasales y las mucosas. Lo cual minimizará el riesgo afecciones y efectos secundarios adversos.
- Aplicación del químico. Después de tomar todas las referidas precauciones, se podrá aplicar el ácido que mejor se ajuste a las necesidades y al tipo de piel cada paciente. En aras de conseguir los efectos deseados. Extendiendo el químico de manera uniforme sobre toda la superficie cutánea.
- Regeneración y protección. En aras de calmar y descongestionar la piel. La última fase que sigue se resume en aplicar una mascarilla. La cual es preciso que se deje actuar por varios minutos. Para luego retirarla y aplicar una crema regeneradora. Seguida por la aplicación de protector solar de amplio espectro.
¿Qué sustancias se emplean en este tratamiento?
Como bien avanzamos en líneas anteriores. Las sustancias que se emplean para realizar un peeling químico, suelen ser completamente seguras y de naturaleza exfoliante. Siempre y cuando sean administradas en el porcentaje adecuado y en manos de profesionales. Sin embargo, dependiendo de los efectos que se quieran conseguir. De la zona que se desee tratar y de las características de la piel del paciente. La concentración y el tipo de ácido implementado será diferente.
Por ello, en función de las propiedades e indicaciones de dichas fórmulas y de sus potenciales beneficios sobre la piel. Te presentamos seis de los ácidos más utilizados cuando se trata de aplicar este tipo de tratamientos. Pero, sobre todo, cuando recurrir a ellos:
Ácido láctico
Si buscas un peeling químico que le aporte suavidad y luminosidad a tu piel. El ácido láctico será lo más recomendable para ti y de seguro el dermatólogo te lo hará saber. Además, si tienes algunas pequeñas arrugas a consecuencia de la edad. Te ayudará significativamente a minimizar su visibilidad y profundidad.
De hecho, es de los pocos exfoliantes químicos seguros que se pueden utilizar justo antes del verano.
Ácido glicólico
Este tipo de ácido es ideal para pieles grasas. Sin embargo, sus resultados varían en función de la concentración. Ayuda a cerrar los poros y estimula la hidratación cutánea hasta en las capas más profundas de la piel. Los especialistas lo consideran un peeling químico suave altamente recomendado para regular la grasa y eliminar manchas superficiales.
Ácido salicílico
Si sufres de acné, de puntos negros o de espinillas. Una de las sustancias más favorables y recomendadas para gozar de los beneficios de un peeling químico. Es el ácido salicílico. Debido a que este activo te brindará una exfoliación superficial. Te ayudará a destapar los poros obstruidos, a reducir la inflamación y a bajar significativamente el enrojecimiento.
Incluso, suele utilizar como una técnica ideal para preparar la piel para otros tratamientos de naturaleza más profunda.
Ácido tricloroacético
Se trata de un peeling químico de uso exclusivamente médico, con efectos a corto y mediano plazo. Especialmente indicado para disminuir la visibilidad de manchas, pequeñas arrugas y marcas en la piel. Básicamente, porque brinda una exfoliación profunda que hará que el paciente experimente una ligera descamación en los días posteriores a su aplicación.
Por ello y en aras de reducir la irritación de la piel. Muchos especialistas optan por añadirle agua oxigenada. En una concentración de 20%, aunque todo dependerá del estado en el que se encuentre la epidermis del paciente.
Ácido mandélico
Otra sustancia con propiedades muy similares a las del ácido láctico que se emplea en este tipo de tratamientos faciales y corporales. Es el ácido mandélico. Debido a que, gracias a sus efectos exfoliantes, despigmentantes y antiedad. Resulta ideal para promover la recuperación de la piel y mejorar la apariencia del rostro. Brindándole un tono más claro y uniforme.
Sobre todo, en pieles que no están demasiado dañada.
Ácido azelaico
Si eres de piel oscura y quieres contrarrestar los efectos de la hiperpigmentación. El ácido azelaico seguramente será un recurso ideal para ti. Pues de además de ser un excelente tratamiento para combatir los brotes de acné. Te permitirá eliminar cicatrices, manchas y regular la sobreproducción de sebo en el rostro.
Una serie de bondades que se derivan en gran medida de las propiedades antibacterianas, antiinflamatorias, antioxidantes y despigmentantes de este compuesto.
¿Qué tipos de peeling químicos existen?
Aparte de la clasificación que existe en función del ácido que se emplea para realizar el procedimiento estético. Dependiendo de la profundidad y del grado de penetración que tenga sobre la piel y del número de sesiones que se requieran para ver resultados favorables.
Los peelings químicos también se clasifican en cuatro tipos:
Muy superficiales
Son aquellas exfoliaciones químicas que ejercen un efecto trascendente, únicamente sobre la capa más superficial de la piel. Por lo que su principal objetivo es unificar y realzar la luminosidad del tono de piel.
Superficiales o suaves
Hace referencia a los peelings químicos que actúan a nivel epidérmico, renovando la epidermis y eliminando la capa más superficial de la piel. Los tratamientos de este tipo suelen llevarse a cabo en varias sesiones cada 15 días. Y, en líneas generales, su aplicación no ocasiona enrojecimiento, irritación, ni mayores molestias cutáneas.
De hecho, es una de las terapias más aplicadas a nivel estético. Especialmente cuando se busca brindarle una apariencia más limpia y lozana a la piel.
Medios
Se trata del tratamiento de rejuvenecimiento y de limpieza facial que actúa en la totalidad de la epidermis. Estimulando la síntesis de colágeno y elastina en las capas más profundas de la piel. Por ende, se realiza en un menor número de sesiones, con un espaciado de entre 6 a 12 semanas para ver óptimos resultados.
Sin embargo, debido a las características del ácido que se emplea en estos casos. Este tipo de peeling químico es ligeramente más profundo que los anteriores. Así que, en efecto, genera cierto grado de descamación y un ligero enrojecimiento, mientras actúa sobre manchas y arrugas pequeñas. Sobre todo, a la hora de reducir las cicatrices producidas por acné.
Profundos
Se habla de un peeling profundo cuando la incidencia de los ácidos utilizados alcanza y penetra todas las capas de la piel. Este tipo de procedimiento suele brindar extraordinarios resultados para atenuar la visibilidad de cicatrices graves por acné. O marcadas líneas de expresión a causa de la sobreexposición solar.
Por general y gracias a su alto grado de eficacia, se efectúa en una sola sesión. Y en ocasiones se demanda del uso de anestesia tópica para minimizar las molestias que pueda percibir el paciente. Aunado a ello, su proceso de recuperación es más dilatado. Por lo que es muy probable que el médico tratante le sugiera hacer una pausas en sus actividades laborales.
Principales beneficios del procedimiento
Siguiendo las indicaciones del dermatólogo al pie de la letra y manteniendo tu piel 100% hidratada y protegida del sol. Podrás evidenciar los resultados de un peeling químico al cabo de 10 o 15 días después del tratamiento. Sobre todo, en casos en los que se busca mejorar la textura y la uniformidad de la piel.
En tal sentido, algunos de los beneficios más notables que, sin duda, apreciarás tras someterte a este procedimiento, se resumen en los siguientes puntos:
- Menor presencia de arrugas en el rostro.
- Mayor producción de colágeno y elastina en la piel.
- Reducción de manchas y de cicatrices por acné.
- Disminución de flacidez cutánea.
- Menor riesgo de envejecimiento prematuro.
- Limpieza y exfoliación profunda.
- Poros más cerrados y con apariencia estética.
- Uniformidad cutánea.
- Reactivación de la circulación sanguínea.
- Mayor hidratación y suavidad en la piel.
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