El aumento de pómulos es un procedimiento estético que busca restaurar o aumentar el volumen de esta área del rostro. Con el objetivo de mejorar la armonía facial, rejuvenecer la apariencia y resaltar la belleza natural. Existen diferentes procedimientos para lograrlo, tanto temporales como permanentes. En este artículo, abordaremos todo lo que necesitas saber. Como sus beneficios, técnicas, riesgos, cuidados postoperatorios y mucho más, para que decidas el que mejor se adapta a tus necesidades.
Los pómulos prominentes son considerados un rasgo de belleza facial en muchas culturas. Aportan definición, estructura y armonía al rostro, además de dar una apariencia más juvenil. Sin embargo, no todos nacen con pómulos naturalmente prominentes. Igualmente, el envejecimiento, la genética y otros factores pueden afectar el volumen y la forma de los pómulos. Por ello, considerar un aumento de pómulos puede devolver la apariencia y realzar la belleza del rostro.
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¿Qué es el aumento de pómulos?
El aumento de pómulos se ha convertido en una de las técnicas más populares en la medicina estética. Gracias a su capacidad para transformar y armonizar el rostro. Este procedimiento busca restaurar o aumentar el volumen en la zona de los pómulos. Brindando diversos beneficios estéticos y, en algunos casos, mejorando la funcionalidad facial.
El aumento de pómulos no solo aporta un cambio estético notable, sino que también trae consigo diversos beneficios:
- Mejora la definición facial: Los pómulos prominentes realzan la estructura ósea del rostro, creando un aspecto más definido y armonioso. Esto es especialmente útil para personas con rostros ovalados o alargados. Ya que ayuda a equilibrar las proporciones y crear una mayor armonía.
- Rejuvenecimiento facial: Al aumentar el volumen en la zona de los pómulos, se reduce la apariencia de surcos y líneas de expresión. Dando un aspecto más juvenil. Esto se debe a que el relleno completa las áreas hundidas. Lo que a su vez eleva la piel y suaviza las arrugas.
- Mejora la autoestima: Sentirse bien con nuestra imagen personal es fundamental para la autoestima. El aumento de pómulos puede ayudar a mejorar la confianza en uno mismo. Especialmente en personas que se sienten inseguras con la forma de su rostro.
- Acentúa los ojos: Los pómulos prominentes pueden ayudar a resaltar los ojos y darles una mayor profundidad.
- Mejora la proyección del mentón: Aumentar los pómulos puede crear un equilibrio con el mentón. Especialmente en personas con un mentón pequeño o retraído.
- Corrige asimetrías: El aumento de los pómulos puede ayudar a corregir asimetrías faciales. Como pómulos hundidos o de diferente tamaño.
Existen diferentes técnicas para aumentar los pómulos, tanto temporales como permanentes. La elección de la técnica más adecuada dependerá de las necesidades y objetivos específicos de cada paciente. Entre ellas tenemos:
Técnicas temporales
Son procedimientos con una duración temporal, ya que sus efectos suelen verse desde los 6 hasta los 18 meses. Luego, necesitan volverse a implementar para recuperar los resultados. Estos pueden ser:
- Rellenos faciales: Se inyectan sustancias como ácido hialurónico o ácido poliláctico en la zona de los pómulos mediante pequeñas jeringas. Es una técnica ambulatoria con resultados inmediatos. Mínimamente invasiva y completamente reversible. Además, permite un aumento gradual del volumen, adaptándose a las preferencias del paciente. El aspecto negativo es que requiere retoques periódicos para mantener el volumen.
- Injerto de grasa autóloga: Se extrae grasa de otra zona del cuerpo del paciente mediante liposucción y se injerta en los pómulos. Los resultados son más duraderos que los rellenos faciales, logrando incluso a ser permanentes. Es una técnica de intervención quirúrgica ambulatoria con un aumento de volumen natural, utilizando tejido propio del paciente. El punto negativo es que el resultado final no es tan predecible.
La elección entre una u otra técnica dependerá de diversos factores. Como las preferencias del paciente, el resultado deseado, la duración del efecto, el tiempo de recuperación y el coste.
Es importante consultar con un médico especialista en cirugía estética facial. Para obtener un diagnóstico personalizado y determinar la técnica más adecuada para el aumento de pómulos.
Técnica permanente
Para obtener un aumento de pómulos permanente, es necesario realizar un implante de pómulos. Donde se insertan implantes de silicona o materiales biocompatibles en la zona de los pómulos. Esta técnica ofrece resultados duraderos, pero requiere una intervención quirúrgica más compleja.
Es una opción indicada para pacientes que buscan un aumento de pómulos significativo y permanente. Las prótesis de silicona o polietileno se insertan bajo el hueso malar, mediante una pequeña incisión en la boca o en el párpado inferior. La intervención se realiza bajo anestesia local o general y suele durar alrededor de una hora.
La mayor ventaja de esta técnica es que no requiere retoques con el paso del tiempo. Además, ofrece una mayor definición y proyección de los pómulos. El punto negativo es que se necesita más tiempo de recuperación y puede causar posibles efectos secundarios. Como hematomas, inflamación, infección o rechazo del implante.
Por ello, se deben seguir las indicaciones del médico antes y después de la intervención. Para asegurar una recuperación adecuada y minimizar los riesgos. También, es importante elegir un cirujano plástico o médico estético calificado y con experiencia en este tipo de procedimientos.
¿Para quién está indicado?
El aumento de pómulos puede ser una excelente opción para una amplia gama de personas, incluyendo:
- Aquellos con pómulos naturalmente planos o poco definidos. Para lograr una apariencia más prominente y atractiva.
- Personas que han perdido volumen facial debido al envejecimiento o a otros factores, como la pérdida de peso o enfermedades. El aumento de pómulos puede ayudar a restaurar la plenitud y el volumen del rostro.
- Personas que buscan un rostro más armonioso y juvenil. Ayudando a equilibrar las proporciones del rostro y crear una apariencia más simétrica y atractiva.
- Personas con necesidades específicas. En algunos casos, el aumento de pómulos puede tener indicaciones médicas. Por ejemplo, puede ser utilizado para corregir asimetrías faciales o para mejorar la función respiratoria en casos de apnea del sueño.
Sin embargo, el aumento de los pómulos no es una solución para todos. Es importante tener expectativas realistas sobre los resultados que se pueden obtener y consultar con un especialista en medicina estética. Para determinar si esta técnica es adecuada para cada caso particular.
Riesgos y complicaciones
Si bien es un procedimiento generalmente seguro. Es importante ser consciente de los riesgos y complicaciones que pueden surgir, como en cualquier intervención médica. A continuación, se detallan algunos de los más comunes:
- Infección: Aunque es poco probable, una infección puede ser una complicación grave. Los síntomas de infección incluyen enrojecimiento, hinchazón, dolor, calor y secreción en la zona tratada. Si experimenta alguno de estos síntomas, es importante consultar a su médico de inmediato.
- Hematoma: La aparición de un pequeño hematoma o inflamación en la zona de la inyección o incisión es una posibilidad real. En la mayoría de los casos, estos hematomas se reabsorben espontáneamente en pocos días. Sin embargo, si son demasiado grandes o persistentes, pueden requerir drenaje o tratamiento adicional.
- Reacción alérgica: En casos raros, puede producirse una reacción alérgica al material de relleno utilizado. Los síntomas de una reacción alérgica pueden incluir picazón, erupciones cutáneas, hinchazón facial y dificultad para respirar. Si experimenta alguno de estos síntomas, busque atención médica inmediata.
- Resultados no deseados: Es fundamental elegir un cirujano o médico con experiencia en este tipo de procedimiento. Para minimizar el riesgo de obtener resultados no naturales o asimétricos. Un profesional calificado podrá evaluar su anatomía facial y seleccionar la técnica y el material de relleno más adecuado. Para lograr un resultado armonioso y proporcional.
- Necrosis: La necrosis es la muerte del tejido y puede ocurrir si se inyecta demasiado relleno en un área determinada.
- Daño a los nervios: Existe un pequeño riesgo de dañar los nervios durante el procedimiento. Lo que puede causar entumecimiento o sensibilidad en la zona afectada.
- Migración del relleno: El relleno puede migrar de su lugar original con el tiempo. Lo que puede afectar la forma y el contorno de los pómulos.
Cuidados postoperatorios
Para garantizar una recuperación óptima y obtener los mejores resultados del aumento de pómulos. Es fundamental seguir las indicaciones y cuidados postoperatorios que le proporcione su médico. A continuación, se detallan algunos de los aspectos más importantes a tener en cuenta:
- Reposo: Se recomienda evitar actividades físicas intensas durante los primeros días. Esto ayudará a reducir la inflamación y el riesgo de complicaciones. Es preferible realizar actividades de bajo impacto como caminar o leer.
- Hielo: La aplicación de hielo en la zona tratada durante los primeros días es fundamental para reducir la inflamación y el dolor. Se recomienda aplicar compresas frías durante 15 a 20 minutos cada 2 horas.
- Evitar la exposición solar: La exposición solar puede aumentar la inflamación y causar pigmentación en la zona tratada. Es importante proteger la zona con protector solar de factor alto, FPS 30 o superior. Durante varias semanas después del procedimiento.
- Masajes: Realizar masajes suaves en la zona tratada con movimientos circulares. Esto ayuda a mejorar la absorción del relleno y prevenir la formación de fibrosis. Se recomienda realizar estos masajes durante 5 a 10 minutos, dos o tres veces al día.
- Higiene: Es importante mantener la zona limpia y seca para evitar infecciones. Se recomienda lavar la zona con agua tibia y jabón suave dos veces al día.
- Medicamentos: En algunos casos, el médico puede recetar antibióticos o analgésicos para prevenir infecciones o controlar el dolor. Es importante seguir las indicaciones del médico en cuanto a la dosis y la frecuencia de administración de los medicamentos.
- Revisiones médicas: Es importante acudir a las revisiones médicas programadas para que el médico pueda controlar la evolución del tratamiento. Así como detectar cualquier complicación a tiempo. Durante estas revisiones, el médico evaluará la inflamación, la simetría de los pómulos y la respuesta al tratamiento.


























