Cuando se está en busca de retoques para mejorar la apariencia física o para corregir imperfecciones en ciertas zonas del cuerpo. Es muy común oír hablar de la cirugía plástica, estética y reparadora como si fueran sinónimos o como si se tratara de lo mismo. Sin embargo, cada una de estas especialidades de la cirugía persigue distintos fines. Así que es indispensable conocer sus diferencias. Sobre todo, para saber a cuál de ellas debemos recurrir si queremos quedar satisfechos u obtener los mejores resultados.
Hay áreas del rostro o del cuerpo que solo demandan de pequeños ajustes para realzar la imagen y belleza del paciente. Pero que en términos concretos no generan molestias que van más allá de lo estético. Mientras que, en otros casos, ciertas intervenciones quirúrgicas persiguen corregir la funcionalidad de órganos puntuales. Es decir, que en este último caso los procedimientos quirúrgicos se llevan a cabo por un motivo de salud. Más que por atender a estándares de belleza.
Quédate con nosotros y descubre las principales diferencias entre estas dos ramas de la cirugía plástica.
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Cirugía plástica estética y reparadora ¿cuáles son sus diferencias?
A la hora de aumentar y recuperar la confianza y autoestima individual. Muchas personas suelen recurrir a la cirugía plástica para decirle adiós a esas imperfecciones que les han acompañado durante años. Debido a que, mediante esta gran especialidad de la medicina estética. Es posible realzar tanto la belleza personal, como corregir ciertas anomalías faciales y corporales que le restan elegancia a nuestros rasgos. Además, gracias al avance de las técnicas quirúrgicas, es posible mejorar la función de diversos órganos.
Sin embargo, al momento de apelar a este tipo de soluciones. Resulta indispensable contar con un diagnóstico personalizado, claro y preciso sobre las características y necesidades de cada individuo. Pues, no en todos los casos, las incomodidades que refiere el paciente ameritan de un mero retoque. En ocasiones, los problemas que se presentan en términos físicos, van más allá de la apariencia y comprometen la calidad de vida del sujeto.
Por ello y a pesar de tener ciertos aspectos en común. Al perseguir la armonía corporal tras una anomalía congénita, un accidente o una enfermedad. Es preciso acotar que, la cirugía plástica se divide en dos grandes ramas. Como lo son la cirugía estética y la cirugía reparadora. Dos grandes vertientes de esta especialidad médica que se diferencian principalmente en las causas. Y en los objetivos que llevan al paciente a recurrir a cada uno de estos procedimientos.
A continuación, te presentamos en detalle las características de cada una de ellas. Especialmente, para que adquieras una mejor comprensión de las diferencias entre la cirugía plástica, estética y reparadora. Pero, sobre todo, con el fin de que tengas claro cuándo es pertinente apostar por una u otra rama. Y cuáles son las cirugías más demandadas en cada ámbito:
Cirugía estética
Si lo que buscas es realzar tu aspecto físico en aras de que se corresponda con los estándares de belleza actuales. Lo más adecuado para ti es echar un vistazo al amplio abanico de intervenciones quirúrgicas que ofrece la cirugía estética. Ya que este ramo de la cirugía plástica es la encargada de realzar la imagen del paciente con el fin de que se vea y se sienta mejor con su apariencia.
Por ende, el médico especializado en este ámbito, se encargará de modificar la simetría y las proporciones de diversas áreas del cuerpo. Todo esto con el único fin de que el paciente se sienta a gusto con el tamaño y la forma de sus atributos físicos. Es decir que, el principal aspecto que diferencia a la cirugía plástica, estética y reparadora. Son los motivos que impulsan a la persona a apostar por este tipo de operaciones.
Siendo el embellecimiento facial y corporal, y no la salud o la funcionalidad. La variable más importante que se persigue con cada uno de los procedimientos que abarca el espectro de la cirugía estética. Lo cual, a su vez, conlleva una serie de diferencias en términos de complejidad.
Debido a que, por modificar únicamente estructuras superficiales. Intervenciones como la liposucción o el aumento mamario. Suelen ser menos complicadas y riesgosas que las reconstrucciones de algún área u órgano en específico que se requiera en actividades vitales. Como comer o respirar.
Cirugía reparadora
Como su nombre lo indica la cirugía reparadora o reconstructiva. Es aquella que busca restaurar la funcionalidad de algún área del cuerpo mediante una intervención quirúrgica. Por ello, se vale de diversas técnicas como la microcirugía para recuperar o mejorar la función pérdida en ciertas zonas del organismo. Realizando modificaciones a nivel de diversas estructuras que incluyen desde la piel y el músculo, hasta los nervios y los huesos. Especialmente, con el fin de alcanzar y potenciar la armonía y operatividad de los tejidos.
Esto hace que sea una de las soluciones y de las ramas de cirugía plástica, más recomendadas en casos de lesiones y accidentes. Así como en lo que respecta a alteraciones físicas y estructurales ocasionadas por enfermedades congénitas o adquiridas. Tales como algunos tipos de cáncer u otras anomalías de nacimiento como el labio leporino.
Aunque dependiendo del problema que experimente el paciente. El alcance de los procedimientos de esta naturaleza puede facilitar incluso la reparación de nervios, de arterias y hasta de venas de calibre más pequeño. Sobre todo, mediante la remoción de ciertas cantidades de tejido muscular para cubrir defectos existentes en otras zonas del cuerpo.
Por ende, constituye una de las cirugías más idóneas en casos de reimplantes de extremidades y de reconstrucción de mamas. Así como también en lo concerniente a restauraciones por secuelas de parálisis facial, de traumatismos y de úlceras crónicas. Haciendo que el abordaje quirúrgico sea más complejo y que tengan como principal prioridad, mejorar la salud y la calidad de vida del afectado.
Procedimientos más populares de la cirugía estética
Tal y como avanzamos en líneas anteriores y teniendo claras las diferencias de la cirugía plástica, estética y reparadora. La cirugía estética es una de las grandes ramas de la cirugía plástica. Y tiene como objetivo primordial mejorar la confianza y autoestima de cualquier paciente mediante la corrección de diversas imperfecciones en la apariencia física. Sobre todo, para conseguir cambios sustanciales y duraderos, en lo que respecta al aspecto corporal y facial.
Son muchas las personas que pueden llegar a sentirse insatisfechos con ciertas características de sus rasgos corporales. Sin embargo, gracias a los avances de la medicina estética y a las múltiples innovaciones desarrolladas en términos de aparatología. Buena parte de dichas irregularidades que en algunos casos son de nacimiento o a consecuencia de la edad. Pueden eliminarse y corregirse de manera satisfactoria.
A continuación, te presentamos algunas de la cirugías faciales y corporales más solicitadas para conseguir la figura e imagen que tanto deseas. Con la que tanto tus medidas como la belleza de tu piel se verán drásticamente repotenciadas.
Liposucción
Indicada para todas aquellas personas que desean eliminar o retirar el exceso de grasa acumulada en ciertas zonas del cuerpo. Y con el fin de obtener una mayor definición y un contorno más liso en áreas como las caderas. Los glúteos, los muslos, los brazos y el abdomen. La liposucción constituye una cirugía estética ideal para combatir y contrarrestar la flacidez y la formación de tejido adiposo.
De hecho, es una de las alternativas más buscadas por las mujeres para deshacerse de la grasa persistente. Esa que resulta difícil de quemar en el gimnasio o con la práctica de cualquier tipo de actividad física. Pero que mediante la realización de pequeñas incisiones y con la ayuda de una pequeña cánula, resulta más fácil de remover.
Lipoláser
Si quieres prescindir de las cicatrices y obtener resultados muy similares a los de una liposucción convencional en áreas puntuales. El lipoláser es la técnica quirúrgica más indicada para ti. Incluso, gracias a sus múltiples beneficios, es conocida como la nueva liposucción del siglo XXI. Con la que podrás decirle adiós a la grasa localizada y atenuar la visibilidad de la celulitis. Además de mejorar el contorno de tus caderas y de conseguir una figura mucho más estilizada.
Básicamente, porque gracias a las innovaciones en términos de aparatología y al efecto del calor que ejerce el láser. Se logra licuar los adipocitos y reducir medidas en zonas como el abdomen, los muslos y los glúteos.
Abdominoplastia
A través de la extirpación del exceso de piel y de grasa abdominal. La abdominoplastia es otra de las cirugías estéticas más demandadas por hombres y mujeres que han experimentado un significativo aumento de peso. Sobre todo, en el caso de las mujeres que han pasado por varios embarazos y que quieren volver a lucir un abdomen plano, firme y más estilizado.
Se trata de un procedimiento quirúrgico en el que se realiza una pequeña cicatriz en la parte baja del abdomen. Y que se lleva a cabo mediante anestesia general en aras de que el paciente no experimente ningún tipo de dolor durante la intervención. El tiempo de recuperación depende del proceso de cicatrización del paciente. Aunque, por lo general, suele durar entre 3 a 6 meses.
Rinoplastia
Si deseas cambiar la forma de tu nariz por un tema de tamaño o de desviación del tabique nasal. O por problemas de asimetría e incluso por dificultades en términos de respiración. Una rinoplastia puede ser la solución quirúrgica más apropiada para ti. Debido a que, mediante este tipo de intervención, es posible corregir todo tipo de deformidades en la nariz. Con cambios tan drásticos y favorecedores que la proyección de tu rostro y tu perfil mejorarán sustancialmente.
En la mayoría de los casos, este procedimiento quirúrgico se lleva a cabo mediante anestesia general. Con el objetivo de que el cirujano realice los cortes y las modificaciones pertinentes en la disposición de los huesos.
Blefaroplastia
Las bolsas en los ojos y la flacidez en los párpados. Es uno de los problemas estéticos más comunes que enfrentan los adultos mayores y las personas con predisposición genética a las ojeras. Así que, si este tu caso y quieres tonificar, rejuvenecer y realzar tu mirada. La blefaroplastia es la mejor cirugía por la que puedes apostar. Sobre todo, si deseas decirle adiós al exceso de piel debajo de los ojos y evitar que la grasa acumulada en el área entorpezca tu mirada.
Este procedimiento se lleva a cabo en el quirófano. Pero también existen versiones del tratamiento. Como la blefaroplastia con CO2 y con plasma, con las que es posible, prescindir del bisturí.
De igual forma, otras cirugías que también son altamente demandas por sus beneficios estéticos. Con resultados favorables en manos de cirujanos expertos como los que laboran en clínicas como MooemClinic, son las siguientes:
- Lifting facial
- Aumento de pómulos
- Otoplastia
- Aumento de senos
- Reducción de senos
- Mentoplastia
Procedimientos más comunes de la cirugía reparadora
Una vez claras las diferencias de la cirugía plástica estética y reparadora. Así como ocurre con la cirugía estética. A la hora de devolverle la funcionalidad a miembros o a zonas que han sido afectadas por accidentes, lesiones o quemaduras. O cuando la persona se enfrenta de diversas dificultades por una malformación congénita, que le resta calidad de vida. Impactando negativamente su salud.
Algunas de las intervenciones quirúrgicas más solicitadas y populares para resolver dichos problemas, son las siguientes:
- Injerto de piel
- Corrección de labio leporino
- Reconstrucción mamaria
- Gigantomastia






























